El pez gordo se come al chico. El mierda amenaza al que es aún más mierda que él. Si alguien no te hace caso, si alguien no contesta un correo, si a algún listo se le ocurre darte el día, le mandas tú uno con copias a mucha gente, a toda la que puedas recordar. Gente que no exista, da igual, el caso es que se cague y haga lo que ya tenía haber terminado. Porque tú tienes prioridad y llevas en la oficina mucho más tiempo que cualquiera de los demás mierdas. Aunque sea mentira, que no se diga que te dejas comer el terreno. Y que nadie se ponga nervioso. Las cosas siempre llevan su tiempo, especialmente si las haces tú.
Por otro lado, la paciencia es un don. El don que te hace falta a ti. Si algo me lleva tiempo es porque tengo cosas más importantes que hacer. Lo mío corre prisa, lo tuyo no. Es fácil de entender. ¿Podrás entenderlo? ¿Sigues teniendo prisa? Aplica entonces el primer párrafo.
Vale, has ganado. Tus amigos son más fuertes que los míos, eres todo un hombre, ¿verdad? Lo haré tan rápido como me sea posible, teniendo en cuenta que te falta pasar el proceso de autorización interna, la aceptación del controller, el OK de Recusos Hermanos, ¿dónde está el desglose de costes? ¿y el código de departamento? ¿cómo es posible que aún no hayas dado de alta el cliente? No, no vale sólo con el NIF, necesitamos toda la documentación de la lista adjunta. Si tienes suerte y aún sigues aquí el año que viene, tal vez la hayas conseguido reunir. Pero que quede claro que yo no tenía más que ganas de ayudarte...Bienvenido a mi mundo, capullo.

La putada es que te levantas tan contento y de repente, siempre ocurre algo que termina por joderte el día. Camuñas, el de contabilidad, tiene un letrero en su mesa que lo explica. Y razón no le falta, es una verdad como pocas de las verdades.