Hoy es uno de esos días en mitad de la nada, que no van para delante ni para atrás, en los que no quiero moverme, ni pensar, ni que nadie me hable, ni me pida cosas, ni me mire, ni siquiera piense en mí.
Hoy es uno de esos días en los que me odio a mí mismo y odio a todos cuantos me rodean. Lo único que pido es que pase el día rápido y pueda meterme en la cama y tirarme pedos debajo de las mantas y olvidarme del frío y de la mierda de vivir dentro de este sitio que es mi cuerpo y todo lo que le rodea.
Hoy es uno de esos días en los que me odio a mí mismo y odio a todos cuantos me rodean. Lo único que pido es que pase el día rápido y pueda meterme en la cama y tirarme pedos debajo de las mantas y olvidarme del frío y de la mierda de vivir dentro de este sitio que es mi cuerpo y todo lo que le rodea.
